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sábado, 24 de noviembre de 2007

Estar enamorado

Estar en una nube, sonreir cada vez que te mencionan su nombre, que el no hablar de ella sea un constante sacrificio por no parecer pesado ante los demás.

Un temblor de piernas que te hace tambalear cada vez que sabes que la vas a ver. Un inquietante gusanillo bailando en tu estómago al son de tus latidos. Escribir en la noche estúpidos versos que siempre te llevan a la misma conclusión: el convencimiento de que ella está hecha para ti.

El enamoramiento es cómo en la película "cantando bajo la lluvia"...


¿Son éstos síntomas los de un simple enamoramiento adolescente? ¿Son éstos síntomas, como yo creo que es, requisito indispensable para que, al menos los primeros tiempos, una relación vaya adelante? ¿Se puede tener una relación estable y verdadera sin haber sentido esto en alguna ocasión en una relación adulta?

Esta mañana, mi despertar ha sido un despertar lento, tranquilo como una tarde de invierno en el porche de casa de la playa. Por alguna razón, estos despertares son con los que más descansado me levanto, más en paz conmigo mismo y con el mundo. Y en ese tiempo en el cuál el sueño y la vigilia luchan titánicamente... Como si una voz te susurrara secretos al oído, como si una lluvia tenue y fina escuchándose tras la ventana te fuera dando algunas claves reveladoras sobre cómo funciona esta vida de búsqueda, inquietudes e inseguridades y tú te negarás a escuchar queriendo regresar despertando al mundo de los vivos y la realidad. Y esta mañana, en esa lucha titánica, no sé si por un susurro o por qué, se me ha ocurrido esto:



"Estar enamorado es el irremediable deseo de querer sacar lo mejor de ti y que curiosamente ello saque lo mejor de mí mismo. Enamorarse es volverte irracional por momentos".

Por mi parte, me gusta pensar que al menos el enamoramiento (no es lo mismo que amar a una persona), es una especie de juego de niños. Es como recuperar una infancia perdida, un mundo en el que nada ni nadie existe, sólo tú, ella, y vuestra pequeña historia de amor.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

Mi querida GRANADA

Siempre suelo decir un poco en broma un poco en serio que tengo más riqueza que mucha gente de mi edad, ya que "he visto más mundo".

De alguna manera, esto es bastante cierto. He vivido en tres ciudades distintas, y tres comunidades autónomas diferentes. Sin duda, Andalucía, la comunidad valenciana y Murcia son muy singulares. Creo que esto me aporta una riqueza de pensamiento, de maneras de ver la vida que es importante. Esta riqueza me ha permitido cambiar opiniones, maneras de pensar, y a la vez me han servido para reforzar argumentos, y tener cosas más claras.

Mi querida Granada, mi querido Colegio Mayor. Son parte de mí. Muchas de las cosas que hoy pienso, que hoy hago, son porque estuve en Granada, porque conocí gente de Cádiz, de Málaga, de Jaén, de Granada mismo, de Canarias (la mayoría van a Granada o a Madrid según pude comprobar) y tantos otros lugares que muchos no recuerdo.

Tanta gente que descubrí, tan distintas perspectivas, tan diferentes maneras de ver la vida. Siempre me sentiré feliz de haber podido pasar allí un año de mi vida, no lo cambiaría por nada pese.

Dejé en el camino muchas personas que merecen mucho la pena. Mucha gente que sé que tengo para lo que haga falta en el momento que lo necesite en distintos puntos de la geografía española. Y ellos saben que me tienen siempre.

Desde aquí les doy hoy las gracias a todas aquellas personas que me hicieron crecer como persona, enriquecerme, cultivarme y madurar.

En días como hoy recuerdo conversaciones, gestos, risas, conversaciones, cafés que llevo tan dentro que dejaron huella en mí... Para los que pueden intuir que son ellos, para los que no, para aquellos de Granada que quizás lean esto, y para aquellos que jamás se asomaran por aquí... MUCHAS GRACIAS.


Estoy deseando volver a aquella ciudad tan hermosa. Tan llena de verde, de vida, de alegría, de paisajes preciosos. Aquel paseo de los tristes, aquélla hermosa Alhambra de noche, etc.
Os recomiendo a todos aquellos que no hayáis visitado esta increíble ciudad que vayais. Tiene tantas cosas para hacer que querréis volver muchas veces.
Ojalá en Diciembre salga una visita a aquélla ciudad que tan dentro del corazón llevo...

jueves, 1 de noviembre de 2007

Todos los santos



Fotografías que en mi cabeza aparecen y desaparecen. Visiones nubladas por el paso del tiempo, desgastadas, borrosas, aunque desteñidas presentan la vitalidad y sonrisas pertinentes...

El agradecimiento de un niño al Niño Jesús por haberle permitido a su 'yaya' (abuela) asistir a su primera comunión y con ello tener fotos de su radiante personalidad para en el transcurso del tiempo no olvidar...

Llegar a casa, encontrarla en el salón con su Virgen, rezando, alegrando el panorama con su vitalidad. Un cambio de look, ella está contenta, preciosa, entusiasmada pues al día siguiente es su cumpleaños. Aún saboreo aquella sensación de felicidad. Está feliz, radiante, pero ella sabe y presiente que se acerca el final...

Aquélla bronca con mamá por comprar, no sin esfuerzo, otro comic de La Sirenita igual que el de la hermana.

Aquélla maldita noche, una de tantas en la vida, en la que el sueño se resiste a ser vencido. Luz en el pasillo, la 'yaya' de camino al baño. "Te quiero yaya, buenas noches, mañana tendrás el mejor cumpleaños" pensé entonces. Aquélla maldita noche, ella luchó y peleó, pero era el momento de despedirse, era el momento de celebrar un cumpleaños a lo grande, pero sin nosotros,pese a sus objeciones...
Una mujer entrañable, enérgica, alegre, espontánea, cariñosa. Toda una abuela. Gracias por todo lo que aprendimos de tí, gracias por todo lo que me has dado desde que te fuiste...

Allá dónde estés,
sabes que te llevo siempre en mi corazón.

jueves, 6 de septiembre de 2007

BOCANADA DE AIRE FRESCO


Pues aquí estoy en el monte pamplonica... Dos semanas que me fuí allí con mis dos hermanos mayores (éste es Alberto). Nos fuímos al monte con un profesor de la Universidad de Navarra, que es muy aficionado al monte y nos llevó. Fue una buena ruta, algo "light" porque mi hermano está mal de la rodilla, pero sin duda, después de tantísimo sin ir al monte, observar de cerca todo ese repertorio de árboles, de caminos... Fue como una bocanada de aire fresco y puro, una renovación para mi espíritu y cabeza. Me sentó muy, muy bien volver a ir al monte... Es de las cosas que más me gustan, a pesar de que lo frecuente poquito.
Para un romántico empedernido como creo que soy yo, llegar a un pico (por pocos metros que sean) y observar todo un paisaje precioso desde lo alto... Para mí es una sensación indescriptible. Es algo que me pone nostalgico, triste, feliz, en paz, a gusto conmigo mismo, me acerca a Dios, me aclara las ideas, me reconforta...
Bendito monte, sí señor, bendita naturaleza...
P.D: Y bendita bebida fresca al llegar al pico... ¡¡qué bien sienta una buena coca-cola o cervecita en su caso!!

miércoles, 22 de agosto de 2007

VACACIONES FAMILIARES


"Le damos tanta importancia a nuestra propia vida que tendemos a creer que su historia comienza con nuestro nacimiento. Primero no había nada, entonces nací yo... Pero no es así. Las vidas humanas no son pedazos de cuerda para enderezarnos. Las familias son tejidos. Resulta imposible tocar una parte sin hacer vibrar el resto. Resulta imposible comprender una parte sin poseer una visión del conjunto".

Esta frase está sacado de el último libro que estoy leyendo: "El cuento número trece". La autora es DIANE SETTERFIELD. Os lo recomiendo, a mí me está gustando mucho. Y ya no es tanto la historia (que también) sino por lo bien escrita que está. Es de las primeras veces que leo un libro y me da apuro seguir leyendo, que me emociono por lo bien que está expresado todo. Es un gusto leer en estas circunstancias. "Saborear un libro", me encanta como suena. Es como cuando era pequeño y tenía x onzas de chocolate y las iba saboreando muy poco a poco, mordisquito a mordisquito. Algo así me está pasando con este libro. Lástima que empiecen los exámenes y no pueda estar muy atento a la lectura...

Mis vacaciones han sido muy familiares. He estado junto a mis hermanos mayores un mes entero... ¡¡hacía tanto tiempo!! Claro, en un mes con tus hermanos, da tiempo a muchos estados de ánimo distintos: cabreos, confesiones, diálogos acalorados, gracias, risas, etc.

Estuve la segunda quincena de Julio en Pamplona. Tuve momentos de monte, de tranquilidad, de buenas conversaciones. Disfruté muchísimo a mis sobrinos de allí. El recién nacido y Alejandro, que es un personajillo. Dentro de unos meses estará en la edad graciosa de verdad y va a ser todo un campeón.

La primera quincena de Agosto ha sido en la playa, con toda la familia, como podéis observar en la foto. Es la playa, así que mal vestidos y poco agraciados y despeinados es como salimos, pero al fin y al cabo estamos todos juntos. Se pueden contar 17 personas. Me encantan las familias numerosas...

Me alegra volver a escribir. Espero que todos hayais pasado un feliz verano. He recargado las pilas, me siento muy bien, y tengo buenos y nuevos proyectos para este año, que como siempre, muchos acabarán por no cumplirse, pero lo que ahora me interesa es que el tenerlos me llenan de vida y alegría.

Me han sentado genial las vacaciones, ojalá que a vosotros también.

Un saludo

Javier Arturo.

domingo, 3 de junio de 2007

THE BEATLES

The Beatles... qué decir de este grupo de música. Le debo tantas cosas. Es de mis grupos favoritos, hubo un tiempo en mi adolescencia que me acompañaron en mis grandes enamoramientos con canciones como "And I love her" que es preciosa. Recuerdo cuando en mi adolescencia decía que me gustaban los Beatles y la gente se reía de mí. Es obvio, soy clásico y me gustan los clásicos... y los clásicos nunca mueren o eso suelen decir.

También los Beatles me han acompañado en tiempos en los que la esperanza necesitaba ocupar un lugar en mi vida y en mi corazón, y esa esperanza me la regalaba una canción con la que me he emocionado millones de veces: "Here comes the sun". Creo que fue George Harrison quien escribió esta preciosa canción tan mítica.

Como último ejemplo (podría deciros cantidad de sentimientos que me inspiran muchísimas de las canciones de los Beatles), hablaré de la canción "while my guitar gently weeps". ("Mientras mi guitarra llora suavemente"). Tengo cierta predilección por George Harrison, al que le llamaban el Beatle silencioso o místico. Esta canción me resulta una canción triste. Sin embargo, es una canción triste que me hace llorar, que me llena de pena el corazón y sin embargo consigue que me sienta feliz y armonioso con el mundo que me rodea. Me llena de paz, de sosiego.

Gracias a los Beatles por todos los ratos que he pasado con ellos, llorando, riendo, soñando, reflexionando, sintiendo, fantaseando... Gracias.

miércoles, 16 de mayo de 2007

RECUERDOS


Ha sido una sensación limpia, bonita, dificil, dulce. Hoy he escuchado una canción que me ha traido muchos recuerdos. Una canción con la que me pase toda una noche de 00:00 de la noche hasta las 7:00 de la mañana despierto, llorando, lamentándome, desgarrándome por dentro. Toda una noche escuchando la misma canción, una y otra vez, y otra, y otra... Jamás volví a escuchar esa canción.

Aquella canción fue la que escuché una y otra vez el día que mi primer "verdadero amor", a mis 14 años de edad, me partió el pecho a cuchillazos. Ese día cortó conmigo, me enteré de que me había puesto los cuernos, y con el dramatismo propio de la edad, y por qué no decirlo, con el dramatismo con que suelo encarar los temas del corazón sea para bien o para mal, me derrumbé.

Infidelidad, traición, dramatismo, dolor, tristeza, nostalgía enfermiza... Fué un golpe muy duro. Yo, que a mis 14 años era todo corazón, que había dado todo por aquella muchacha, me había dado la espalda y se había llevado de pronto todos mis sueños, todas mis pasiones, mi corazón, mi vida... Aquella noche fue una noche muy, muy difícil.

Recuerdo que estaba en la playa, y a las 3:00 de la mañana un hermano mío se levantó a calmarme, a decirme que cambiara de canción (estaba a todo volumen y se escuchaba aunque tuviera cascos) y que me durmiera de una vez. ¡¡Qué vergonzosa situación!!

Hoy miro atrás y al haber escuchado de nuevo esa canción, recuerdo con nostalgía sana, con un sonrisa en la cara aquella noche. Veo un chaval de 14 años ilusionado, todo corazón, romántico, limpio, inocente, enamorado, dramático, de buen corazón y me siento orgulloso. Me siento reconfortado al ver cómo he cambiado, cómo voy creciendo, cómo voy adquiriendo herramientas, nuevas aventuras, nuevas experiencias que me reconfortan, que me ayudan a crecer, a cambiar de rumbo, a seguir mejorando y siendo mejor persona.

Hoy miro atrás, y observo que con el tiempo todo dolor amargo se ha ido endulzando, todo odio se ha ido tiñendo de amor, de aprendizaje, de aventura, de nostalgía sana. Me gusta mirar a trás y ver que a pesar de que esta vida es una vida de duros competidores, dónde hay sufrimientos, dificultades, errores, dolor, llantos... Prevalece el amor, lo bueno, lo admirable, lo que ensancha nuestros corazones y nos llevan a querer ser mejores con nostros mismos y con los demás.

Os invito hoy a que deis un repaso a vuestro pasado, y disfruteis de vuestras aventuras, de vuestras experiencias, de vuestros errores, de vuestros aciertos, de vuestros antiguos amores, de lo que fuisteis un día. Estoy casi seguro de que ahora que hay perspectiva, todo aquello que un día os hizo sufrir lo veis de manera distinta. Seguro que al repasarlo de nuevo, aprendeis algo nuevo, experimentais una nueva sensación y os ayuda a querer progresar, crecer y ser mejores personas.

Hoy doy las gracias publicamente a aquel amor que tanto me hizo aprender, que tanta experiencia me dió, que me hizo saber cuán caballero podía llegar a ser. Creo que mi forma de ser con las mujeres hoy día, en parte, es gracias a aquella relación que me dejó cumplir muchas locuras que se hacen por amor, y que quizás con el paso de los años no nos atrevemos por miedo... ¿a qué? O quizás no sea así, pues el amor, lo puede todo.