domingo, 28 de octubre de 2007

DESGANAS (II)


Desganas del corazón...

El egoísmo corroe los poros de la sociedad occidental hoy en día. A veces olvidamos que más allá de nuestras narices hay vida, hay dificultades, injusticias...

"Si una sociedad libre no puede ayudar a sus muchos pobres, tampoco podrá salvar a sus pocos ricos" (John Fitzgerald Kennedy)

viernes, 19 de octubre de 2007

Fight for Kisses


Jeje, un poquito de humor en este blog. Creo que ya tocaba y viene muy bien.

Os dejo aquí un enlace para que veáis el trailer de "Fight for Kisses". Disfrutadlo

martes, 16 de octubre de 2007

El último mohicano


"Pase lo que pase, manténte con vida; iré a buscarte. Por mucho que me cueste, por muy lejos que estés, te encontraré."
El último mohicano es una de mis películas preferidas, lo tiene todo. Acción, paisajes preciosos, una banda sonora que aún después de tantos años continúa poniéndome los pelos de punta, amor, coraje, emoción, tensión hasta el final...
Una de las películas que están hechas para mí :)

viernes, 12 de octubre de 2007

Antes del atardecer


Yo suelo sentirme como un bicho raro, no soy capaz de pasar de una cosa a otra así, sin más. La mayoría de personas, cuando tienen una aventura o una relación larga y rompen, la olvidan. Pasan a otra cosa y olvidan como si nada hubiera pasado. Yo jamás he olvidado a alguien con quien he compartido algo, porque cada persona tiene sus cualidades propias. No se puede reemplazar a nadie, lo que se pierde se pierde. Cada vez que he acabado una relación me afecta muchísimo, jamás me recupero del todo. Por eso pongo mucho cuidado en las relaciones, porque me duelen demasiado. ¡Aunque sea un rollo de una noche! No suelo tenerlos porque echaría de menos las cualidades propias de esa persona.

jueves, 11 de octubre de 2007

Estados de ánimo

Estados de ánimo

A veces me siento
como un águila en el aire.
-Pablo Milanés

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.

Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.
MARIO BENEDETTI

lunes, 8 de octubre de 2007

Cuchillo de doble filo

Y el cuchillo de doble filo cortante, uno para la belleza, otro para la fealdad, la llaga y el ornamento, el olor de los azahares junto al olor de los cadáveres, el gusano en la rama florida, pero los dos filos en armonía en el todo que es el cuchillo mismo, un instrumento único que sirve para desollar la carne y sacar las vísceras, y a la vez para desmontar la piedra preciosa, separar la perla de la ostra, cortar la rosa del tallo. La belleza siempre está contaminada, nada ocurre por separado.
Creo que voy aprendiendo que ser cauto y tener la calma suficiente para saber qué cosas se pueden decir, hacer, escribir (en este blog por ejemplo) o en situaciones cotidianas con las personas del día a día son importantísimas.
Creo que la gente es buena, que la gente tiene buenas intenciones, pero llevo toda mi vida muy acostumbrado a ser transparente, dejando ver demasiado lados de mi personalidad que quizás convendría regalar a un grupo más selecto de gente.
Por querer ser yo mismo, por reivindicar mi personalidad, he perdido de vista la peligrosa situación en la que me deja esta transparencia de lo que soy: soy vulnerable ante cualquier persona.
Cuando alguien abre su corazón, sus pensamientos, sus ideas (hablo de las íntimas, de las que crean controversia, etc), suele aceptar esa parte de vulnerabilidad.
Por una situación que he pasado hace poco y que me ha hecho pensar, y la advertencia de un ser querido, trataré de ser más decoroso con mi vida personal tanto en este blog como en la cotidianidad.
He encontrado una forma de expresar en este blog las cosas que pienso, que me angustian, o que quiero liberar. Algunas de las cosas son autobiográficas, otras no. Trataré de darle un toque de cuento, de historia con moraleja.
Gracias a todos los que me leen. Lo que espero es que firme más gente poco a poco, sin miedo a que puedan leer vuestros comentarios demás personas. ¡¡Toda idea, opinión o sabiduría es válida en este blog!!
Besos

Comprar el Pan


Entro por la puerta, el calor del horno me roza suavemente la cara. Con el fresquito que hace, da gusto entrar en la panadería.


Una pequeña cola de gente se encuentra observando la distinta repostería posible, el pan que quieren adquirir, y van decidiendo para sus adentros qué van a pedir.


Como en tantas otras ocasiones, ya noto las miradas ocultas de las panaderas, la sonrisa benévola y pícara a la vez. Me saludan aún cuando faltan varias personas por pedir. Risas, gracias, ya ha comenzado el espectáculo: pretenden sacarme los colores.


Con una timidez propia de un niño de 8 años me acerco espectante y sonriendo estupidamente al mostrador. Pido mi pan, mientras una de las panaderas chincha "por lo bajini" a la otra: ¡¡Le he atendido yo!! Parecen decirse con la mirada vampiresca que tanta gracia me hace.


Un piropo, una gracia entre ellas en voz alta para que me dé cuenta, un gesto de cariño, un cogerme la mano al darme las vueltas, y un hasta la próxima. "No vuelvas a tardar tanto en venir", me suelta a modo de despido.


Salgo a la calle, el aire se torna diferente. Siempre me suben el ánimo, pienso para mis adentros.


Si es un día gris, no saben de qué manera consiguen calmar mi mundo. Si es un día bueno, no saben de qué manera refuerzan mi autoestima.


Claro, si siempre que vas a comprar el pan, lo compras con tanto gusto, se acaba cogiendo cariño a las panaderas.


Quizás algún día haya que invitarlas a una cerveza a modo de agradecimiento. Ya llevan dos o tres años así, y son una ayuda cotidiana incondicional. Siempre sonrientes y serviciales.


Las personas que atienden al público, son muy importantes. En mi vida personal, como boticario, espero poder llegar a estar a la altura de estas panaderas, y que alguna vez algún chiquillo o chiquilla, en un posible diario, blog, o lo que sea, pueda sentirse agradecido de mis intervenciones en su cotidianidad...


Me encanta comprar el pan. ¿A alguien no le gustaría?